6 abr 2014

Crimen ejemplar #2

Llamó un domingo a las siete de la mañana. Que si estaba satisfecho con mi ADSL y con qué compañía lo tenía contratado. Que si no estaría interesado en una portabilidad. Que si deseaba disfrutar de las ventajas de sus ofertas de fidelización. Le colgué una primera vez, y una segunda ya en persona. No me han vuelto a llamar de Jazztel.

Crimen ejemplar #1 bis

No tenía por qué leerlo, pero me entró la curiosidad. Me pareció pésimo, vulgar, infumable y falto de imaginación. Una vomitiva sucesión de estados de Facebook que se me atragantaron hasta la náusea. Aquel sucedáneo de escritor merecía ahogarse en la misma tinta que había malgastado. Pero, a falta de un instrumento más dramático, le destrocé el cráneo con su propio volumen. Ni con sangre su letra me entra.

2 abr 2014

Ocho minutos

Ocho minutos.
Ocho minutos y te veo.
Ocho minutos y me echo a temblar.

Ocho minutos.
Ocho minutos para que amanezca antes.
Ocho minutos, lo que dura la eternidad.

Ocho minutos.
Si en ocho minutos he podido odiarte,
¿cómo esperas que el resto de mi vida no te ame?

28 mar 2014

Déjate de jotas

Pongamos las cartas sobre la mesa:
ni con cuatro jotas logras el póker.


Debo pedirte que seas clara
y lo reconozcas:
todos ellos fueron bufones,
todos fueron el jóker.

Ni uno ni dos ni tres te daría,
ni tan siquiera reinas o reyes;
nada de caballeros para ti,
puta de oros.

No te confundas, sota de setos,
que si de mí dependiera
tendrías toda la baraja
 –y aun otra más, que no se diga–,
pero es que tú eres muy hispana
y yo te veo más de jamón
(¡Un cinco jotas marchando!).


Joder con las jotas... ¡Manda cojones!
Jota que jota con las erres. ¡Jesús, María y José!

Pero si tú y yo somos más de potajes
y lentejas y torrijas y bolas de anís.

¿Para qué te empeñas en jugar al póker
pudiendo comértelas todas al parchís?

C.C.

21 mar 2014

Esta entrada está en blanco porque nunca debió ser escrita...

Yo zorreaba a Jon,
que zorreó a Dani,
quien nos zorreó a mí, a Jorge y a Alberto,
quienes me zorrearon y el último también a Jon,
que te zorreó a ti,
que zorreabas a Andoni,
quien zorreó a Mikel,
que te zorreó a ti...

...y, sin embargo, se mueve.